domingo, 22 de mayo de 2016

” SIRVIENDO PARA MIS GENERACIONES ”

«Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa.»
2 Samuel 9:7 

La historia de David y Jonatán es una de las que más impacta mi vida. La lealtad y el amor que estos dos muchachos tenían el uno por el otro es impresionante, un ejemplo a seguir; en este pasaje vemos algo que nos vuelve a sorprender, y de lo cual podemos aprender.




Jonatán no sólo le fue leal a David, sino que también fue un hombre que sirvió a su amigo durante toda su vida. Cada acto de Jonatán hacia David, desde que se desprende de su arco, su espada, sin talabarte y su manto, hasta el día en que muere peleando, fue una muestra de servicio a su mejor amigo, quien también se convertiría en su rey. Jonatán hizo todo desinteresadamente, sin ninguna intención de obtener algo a cambio porque amaba a David; sin embargo, Dios vio cada acto de fidelidad y de servicio, de tal forma que él nunca se imaginó la recompensa que Dios le daría, incluso muchos años después de su muerte.




¿Cómo recompensó Dios el amor y el servicio que mostró Jonatán hacia David? A través de él mismo, quien decide bendecir al ultimo pariente de su mejor amigo, su hijo Mefi-boset, un hombre lisiado que jamás pensó que una actitud de servicio de su padre le otorgaría el privilegio de comer a la mesa del rey todos los días y de recuperar sus tierras y posesiones.




El servicio que nosotros hacemos para Dios y para otros nunca es en vano. Tal vez en este momento no vemos ninguna recompensa por servir a Dios; sin embargo, este pasaje nos muestra como El ve cada detalle y no pasa por alto ninguna gota de sudor que derramamos ni el esfuerzo que hacemos por Su obra. Nuestro Padre siempre está viendo nuestro corazón de servicio y no sólo quiere bendecirnos y recompensarnos a nosotros, sino también  a nuestros hijos y nietos y a todas nuestras generaciones, porque a Él le agrada que nosotros hagamos algo por otros y por Su reino.




Recuerda que cada acto de servicio que realices va a traer bendición a tus generaciones, así que hazlo con gusto. Bendice a otros, ama a los demás, y sirve a Dios con todo tu corazón. El te va a bendecir y esa bendición tendrá alcances que no imaginas.




-Tomado del devocional ”Cita con Dios”

(Recompensas por servir Mayo 2014)

“ SERVICIO POR LA ETERNIDAD ”

«Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.»
Apocalipsis 7:15 RVR1960


El capítulo 7 de Apocalipsis es como un paréntesis entre el sexto y el séptimo sellos. Se divide naturalmente en dos partes de lo que Juan vio: La iglesia militante en la tierra. (1-8) y la iglesia triunfante en el Cielo (9-17). Independientemente de que se habla de los 144,00 sellados de las doce tribus de Israel y de la gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas que estaban frente del trono en el Cielo, lo interesante es encontrar que tanto en la tierra como en el Cielo los seguidores y creyentes en Cristo Jesús se ubican como siervos de Dios.

En la visión de Juan en la Isla Patmos, solamente los redimidos, que han lavado sus ropas en la sangre del Cordero, pueden estar delante del trono de Dios y gozar su presencia para siempre. Además, ellos le sirven día y noche en su templo. Si creemos que el Cielo es un lugar de descanso, en donde no tendremos nada que hacer, estamos equivocados. El consagrarnos para toda la vida, en la tierra y en el Cielo, al servicio de Dios, es la meta a la que apunta nuestra adoración actual.

El servicio permanente encuentra su estímulo y su recompensa en la visión perpetua de Jesucristo, a quien servimos hoy y siempre.

Es seguro que todos los siervos y siervas de Dios que se nos han adelantado en la peregrinación hacia la Patria Celestial, ahora mismo le están sirviendo, adorando y disfrutando plenamente de Su presencia. La bienaventuranza de los versos 16 y 17 son una réplica de Isaías 49:10-11 y de Ezequiel 34:23.

Que bendición  saber que nuestro servicio a Dios es por la eternidad y que podemos deleitarnos en Él desde ahora.

-Tomado del devicional “Cita con Dios”
(Recompensas del servicio Mayo 2014)

“ SERVICIO POR AMOR ”

«Así sirvió Jacob por Raquel siete años; y le parecieron como pocos días, porque la amaba.»
Génesis 29:20 RVR1960


La historia de Jacob es una verdadera historia de amor. Trabajó durante 14 años para lograr casarse con Raquel, la mujer que cuando la conoció se emocionó hasta el llanto y la besó, nos dice el Escritor sagrado (vs. 11). El descubrimiento, después de siete años de trabajo duro, al siguiente día de la boda,  la mujer con la que despertó era Lea, hermana mayor de la que él amaba y por la que él trabajó, le lleva a reclamar el fraude a Labán, su suegro. El hombre que había engañado a su padre y a su hermano, ahora es igualmente tratado.

El argumento de que legalmente no podía casarse la hija menor mientras la mayor permaneciera soltera fue presentado por Labán, pero también le dio una oferta: siete años mas de trabajo gratuito y le daría también a su amada Raquel. Tarde se enteró de las leyes matrimoniales del lugar. Jacob aceptó trabajar por Raquel otros siete años. El amor hace cortos y fáciles los servicios largos y difíciles. El de Jacob es un servicio por amor.

Hebreos 6:10 nos comenta: “Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habeís mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún”. La promesa de Dios para nosotros es que no olvidará “el trabajo de amor que hagamos en su nombre” y que tendremos la recompensa en el Cielo por ello. Siendo así, los sufrimientos de este tiempo, de paso por la tierra, serán como nada para nosotros. El tiempo de servicio por amor será como pocos días para los que amamos a Dios y anhelamos la Segunda venida de Cristo.

No podemos imaginar todo lo que es capaz de hacer una persona que ama. Por amor dediquemos nuestro servicio a Dios y a los demás. Eso hará más llevadero cualquier sacrificio que tengamos que hacer. Aún más, disfrutemos nuestra ofrenda de amor.

-Tomado del devocional “Cita con Dios”
(Recompensas por servir Mayo 2014)

“ LA GRANDEZA DEL SERVICIO ”

«y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo;»
S. Mateo 20:27 RVR1960

Una de las enseñanzas más sublimes de Jesús es la que les dio a sus discípulos en respuesta a un altercado que se había plantado entre ellos en cuanto a un pedido descabellado de los hermanos Jacobo y Juan. Movidos por una ambición carnal de poder y de grandeza mundana, le pidieron a Jesús ocupar una posición de privilegio en su reino. Cuando los otros diez dícipulos oyeron la conversación se indignaron y el Señor señalo: las jerarquías y las posiciones se pelean en otros reinos, no en el mío, en mi reino las cosas no se hacen así. De este modo, Jesús identificó el servicio con la verdadera grandeza, en términos del reino de Dios.

Básicamente, la grandeza en el liderazgo cristiano, según Jesús, consiste en el servicio abnegado a las personas. Esto es así por el valor intrínseco de los seres humanos, que son el fin del servicio cristiano. J. Oswald Sanders señala que “ la verdadera grandeza, el verdadero liderazgo no se logra reduciendo a los hombres al servicio propio, sino entregándose uno mismo al servicio desinteresado a los demás.” Las personas deben tener prioridad sobre los proyectos, los programas y las actividades. Las personas no deben ser manipuladas, ni manejadas, sino que deben ser el objeto de la entrega amorosa de quien les sirve como líder.

“¿Dónde está tu corazón cuando se trata de servir a otros? ¿Deseas llegar a ser un líder para obtener gloria y beneficios? ¿O estás motivado por un deseo de ayudar a otros? Si realmente quieres llegar a ser el tipo de líder que la gente quiere seguir, tienes que decidir ser un servidor. Si tu actitud es que te sirvan más que servir, puede que tengas problemas. Si esto es un problema en tu vida, entonces necesitas poner atención a este consejo. Deja de señorearte de las personas y empieza a escucharlas. Deja de actuar en busca de ventajas personales y empieza a arriesgarte por el beneficio de otros. Deja de buscar tu propio beneficio y empieza a servir a otros. Es verdad que aquel que quiere ser grande tiene que ser el más pequeño y el siervo de todos” - John C. Maxwell.


-Tomado del devocional Cita con Dios
(Recompensas por servir Mayo 2014)

“ EL PELIGRO DEL ORGULLO ”

«La soberbia del hombre le abate; Pero al humilde de espíritu sustenta la honra.»
Proverbios 29:23 RVR1960

Uno de los peligros más arteros en el liderazgo es el orgullo. A todos los seres humanos nos gustan los títulos, el aplauso y los honores. En el caso de los líderes, la tentación a estas cosas se potencia. Pero, además, Jesús enfatizo la actitud de servicio porque el servicio a los demás significa el reconocimiento táctico de su valor.

El servicio humilde se puede usar como herramienta para ganar poder sobre los demás. Es decir, el servicio puede tener una motivación equivocada. T.W. Manson ha señalado: “En el reino de Dios el servicio no es un trampolín a la nobleza; es la nobleza misma, la única clase de nobleza que goza de reconocimiento.”

Las personas son un fin no un medio, el servicio es un medio no un fin.

“Dios nos hizo para amar a las personas y usar las cosas. ¿Por qué es que tan frecuentemente amamos las cosas y usamos a las personas? Dios anhela levantar esos escasos líderes llenos de Cristo que usan su poder para crear lo correcto, más que para reclamar que su poder el lo correcto. Cuánto anhelo hay de líderes que ejerzan la política de la gracia, más que aquellos que se convierten en agraciados políticos. Dios quiere levantar líderes que, unidos con Cristo, lleguen a ser idénticos a Cristo en todos los asuntos de tomar decisiones”    -Calvin Miller.

Cuando Jesús dijo “amaras a tu prójimo como a ti mismo”, estaba afirmando que e valor que nosotros tenemos está reflejado en el valor de las demás personas. Cuando alguien minimiza a otra persona restándole valor, realmente lo que está logrando es que se está rebajando a sí mismo. Lo contrario también es cierto, la grandeza nuestra viene cuando hacemos crecer a otros. Cuando los levantamos somos levantados. Reconocer el valor de las demás personas, evidencia nuestro propio valor. Es ahí donde radica la grandeza de la humildad.

  • Tomado del devocional cita con Dios
           (Recompensas por servir Mayo 2014)

jueves, 19 de mayo de 2016

“ SIERVOS ESPIRITUALES ”

«El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.»
S. Mateo 4:11 RVR1960


Los ángeles son seres espirituales que están activos tanto en el cielo como en la tierra. El escritor sagrado se pregunta en Hebreos 1:14, ¿No son todos los ángeles espíritus dedicados al servicio divino, enviados para ayudar a los que han de heredar la salvación? y en ateo 18:10 “Miren que no menosprecien a uno de estos pequeños, porque les digo que en el cielo, los ángeles de ellos contemplan siempre el rostro de mi Padre Celestial”.

Aunque no nos revela la Biblia la manera como están organizados los ángeles, si se describen en términos de tronos, dominios, principados y potestades. Posiblemente están clasificados de acuerdo a los deberes que cumplen y así encontramos en la Palabra de Dios a mensajeros, arcángeles, querubines, serafines y criaturas vivientes. Algunos de ellos han sido mencionados por nombre, por ejemplo: Miguel y Gabriel.

Algunas de las características que en las Sagradas Escrituras hallamos están: que son espíritus, que no tienen sexo, que son inmortales, que tienen formas visibles como invisibles, algunas veces aparecen con la semejanza de forma humana, que tienen emociones, que son inteligentes, que son dóciles, son poderoso, no tienen necesidad de descansar, viajan a velocidades increíbles, son innumerables, no se casan ni tienen hijos, son obedientes, son santos, y su actividad principal es adorar y servir a Dios. Claro que la Palabra del Señor enseña que también los envía Dios para ayudarnos, defendernos, guardarnos, regocijarse por aquellos que aceptan el evangelio, ministran a los creyentes en tiempos de prueba, anunciar, advertir, instruir, animar, revelar, sustentar, y en el futuro reunir a los escogidos, separar a los justos de los injustos y atar al enemigo de nuestra alma.

Agradezcamos a nuestro Creador que “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defiende” y la bendición de que nuestro Señor “…a sus ángeles mandará cerca de ti, que te guarden en todos tus caminos” (Salmos 34:7 y 91:11).



lunes, 16 de mayo de 2016

“ FÓRMULA PARA EL SERVICIO ”

«Aunque he sufrido mucho por los problemas que me han causado algunos judíos, con toda humildad he cumplido con lo que el Señor Jesús me ha ordenado.»
Hechos 20:19 TLA


Mientras viaja el apóstol Pablo hacia Jerusalén, deseando llegar para el día del pentecostés, se detuvo en Mileto y allí, reunido con los líderes de la Iglesia quienes mandó llamar en Éfeso, abrió su corazón y les compartió un mensaje de despedida, sintiendo que ya no podría visitar más a las Iglesias de la región. Comienza diciéndoles la manera como de había comportado, desde el primer día que había estado en Asia. A excepción de Jerusalén y Antioquía, en el último tercio del primer siglo, Éfeso llegó a ser la Iglesia más importante en Asia menor. Los ancianos de la Iglesia fueron amonestados a conservar la pureza de la doctrina y la conducta.

En cuanto al papel como siervo de Dios, se ubica como esclavo, sujeto a servidumbre. En Romanos 1:1 se autonombra “siervo de Jesucristo”, usando el término griego “doulos” que significa esclavo. Explica que le sirve al Señor con toda humildad, es decir: “con la disposición mental a ser humilde”, actitud que los romanos menospreciaban, pero que es favorita del apóstol Pablo. Menciona que sirvió al Señor Jesús “con muchas lágrimas”, es decir que era sensible, con un corazón tierno, muy humano. El tercer elemento de su servicio a Dios y a la Iglesia es teniendo pruebas, especialmente por las asechanzas de los judíos.

La fórmula del servicio del apóstol Pablo con humildad, con muchas lágrimas y con muchas pruebas, siguen siendo las características de muchos pastores, evangelistas y misioneros de nuestro tiempo.

Guadalupe Ruiz, Carmelio Solórzano, Tomás Betanzos y Abraham González, son solamente unos pocos de los pastores que en el sureste de la república Mexicana entregaron su servicio a Dios con lágrimas, con muchas pruebas y en una actitud humilde, sin el reconocimiento de nadie, en el anonimato, sin alarde, sin trofeos ni medallas, pero con una satisfacción que no les cabía en el pecho.

El modelo paulino de servicio a Dios puede ser el nuestro también. No hay nada más bendecido que servir a Dios con alegría.